Recuerdos inconexos en la era digital

Los recuerdos que me atan a la Universidad son borrosas y lejanas como algunos pasajes de mi infancia. Cada vez que pienso en aquella universidad mi mente queda en blanco, vació como el papel blanco en la máquina de escribir de Blanca Varela, me invita a alucinar con algunas historias turbias.

Pasaron pocos meses pero no recuerdo casi nada, el blanco lo relaciono con la redacción, sólo así veo las caras pixelados de algunos de mis profesores de redacción. Bueno, contaré algunos detalles de mi experiencia laboral.
Salí de la universidad al campo laboral como el periodista en la novela de Carlos Fuentes, “conocía la historia, pero ignoraba la verdad”. Las cosas que me habían pintado en los salones se desmoronaron, quedé solo sin las herramientas genuinas que me mostraron en las clases.

Un lunes en la mañana llegué a la sala de redacción de una guía turística, una de las tareas que tenía que hacer era generar contenido digital para las páginas y manejo de redes sociales. Estas dos tareas a simple vista parecen fáciles, sin embargo, es un exoplaneta que funciona con modelos y sistemas muy diferentes.

Comencé mi aventura sin conocer nada en absoluto del mundo digital, pasé dos semanas creando contenido y creando una estrategia de Social Media, exploré todo lo que pude durante dos semanas. En casa leía y preparaba la estrategia para facilitar mi trabajo porque el campo digital exige precisión, errores mínimos.

En la universidad escuché a muchos profesores que el mundo digital era fácil, porque cualquiera podía redactar y los respetados redactores eran de medios impresos. Mentira, es más complejo porque exige implicancia lógica y algorítmica, cuando estuve en grupo medio mi labor de redactor era sencillo, claro redacté para el medio impreso, podía abordar cualquier tema buscando la noticia y haciendo interesante la historia, sólo tenía que saber contar la historia.

En el mundo digital, saber contar la historia queda en segundo plano, porque el primero es la utilidad. Se me hizo difícil lidiar con mis estructuras mentales que forjé en mi etapa universitaria. Los meses pasaron, fui desempeñándome mejor con algunas puteadas de mi jefe, porque le parecía estúpido que los universitarios estuvieran tan alejados de la realidad. Acepté mi situación y fui sumergiéndome en las herramientas digitales.

Termino este relato con la frase de Jorge Luis Borges, “muchos pensaron por mí, yo solo me dedico a simplificar y ordenar”, mi trabajo no es inventar nada nuevo. En esta frase se resume el periodismo digital o el mundo digital.

(Escrito por Vagando, autor invitado)



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